Cuando la regla llega antes que la explicación

“Fathers indicated that they were an important source of information for their children.”

Hablar de menstruación con una hija puede parecer una conversación difícil para muchos papás. No siempre es por falta de interés, sino porque durante años la educación menstrual se ha tratado como un tema femenino, privado o ajeno a los hombres.

Sin embargo, el rol del papá en la menstruación es más importante de lo que parece. Acompañar no significa saberlo todo, sino estar dispuesto a aprender, escuchar y hablar sin vergüenza.

El rol del papá en la educación menstrual

entre mujeres: madres, hijas, hermanas o profesoras. Esto dejó a muchos papás fuera de una etapa clave en la vida de sus hijas.

La investigación de M. J. Erchull y Katherine Richmond analiza precisamente cómo los padres perciben su participación en la educación menstrual. El estudio muestra que muchos papás sí se consideran una fuente importante de información para sus hijos e hijas, aunque las creencias tradicionales sobre género pueden influir en su comodidad al hablar del tema.

Esto demuestra que el problema no siempre es la falta de voluntad. Muchas veces, los papás quieren estar presentes, pero no saben cómo iniciar la conversación.

Por qué hablar de menstruación también construye confianza

Cuando un papá habla de menstruación con naturalidad, ayuda a reducir la vergüenza y el silencio alrededor del tema. Para una niña o adolescente, escuchar a su papá hablar sin incomodidad puede transmitir un mensaje muy poderoso: su cuerpo no es un problema y sus dudas no tienen que esconderse.

La educación menstrual en casa no necesita ser una charla perfecta. Puede empezar con preguntas simples, con disponibilidad para escuchar o incluso con reconocer: “No sé mucho de esto, pero quiero aprender para acompañarte mejor”.

Ese gesto puede marcar una diferencia en la forma en que una hija vive su primera menstruación, sus cambios físicos y sus emociones durante la pubertad.

La incomodidad se puede aprender a conversar

Sentirse incómodo no convierte a un papá en ausente. Lo importante es no dejar que esa incomodidad se transforme en silencio.

Hablar de menstruación también es una forma de cuidado. Permite que los papás participen en una conversación que históricamente se les negó o que ellos mismos evitaron por falta de información.

La regla no debería ser un tema exclusivo de mujeres. También puede ser una oportunidad para que los papás se acerquen, acompañen y construyan una relación más abierta con sus hijas.

Fuente

Erchull, M. J., & Richmond, K. (2015). “It’s Normal… Mom Will Be Home in an Hour”: The Role of Fathers in Menstrual Education. Women’s Reproductive Health, 2(2), 93–110.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *